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sábado, 4 de febrero de 2017

Los #GILIGOYAS, por @LagartijaSoy

Esta será la edición número 31 de la Gala de los Premios Goya, y hace años ya que lo que debería ser una gala de contenido cultural con toques de espectáculo (que lo serio no debe estar reñido con lo festivo), se ha convertido en un foro político de bajo nivel.

Veamos alguno de los “momentos cumbre”, fechas y personajes para olvidar:

GALA DEL AÑO 2003 - “NO A LA GUERRA”-


La gala del 2003 es la más recordada de todas porque prácticamente todos los ganadores dedicaron su discurso a protestar contra la guerra de Irak. Nunca he entendido por qué unas guerras deben suscitar más rechazo que otras, pero en fin, debe ser que yo entiendo poco de guerras. Recuerdo que en aquella época, varios de mis compañeros de trabajo lucían etiquetas similares. Yo también, pero la mía decía NO A LAS GUERRAS, porque a mí todas me repugnan por igual.

Sin duda es uno de los momentos de los premios Goya más grabados en la memoria colectiva de los españoles. El mundo del cine abanderó el “No a la guerra” y la indignación por el desastre del Prestige. Quién se acuerda ya de aquel buque, al que el ministro Álvarez Cascos llenó con 77.000 toneladas de fuel, para que Aznar pudiera hundirlo frente a las costas gallegas. ¿O no fue así? Ya ni sé, lo cierto es que así nos lo llevan explicando estos rojillos desde hace años.

La ceremonia de 2003  se transformó en un mitin protesta contra el gobierno de José María Aznar, dispuesto a acompañar a Estados Unidos en el conflicto en Irak. Desde Javier Bardem a Fernando León, todos los que subieron al escenario llevaban una chapa del “No a la Guerra”.

 Javier Bardem, uno de los muchos que protestó contra la decisión de Aznar, declaró: "Ganar las elecciones no es un cheque en blanco. Hay que escuchar al pueblo". Del mismo modo, la presidenta de la Academia en aquél momento, Marisa Paredes, sentenció: "Esta no es una noche tensa, sino libre".





GALA DEL AÑO 2013 - Todos contra Wert -

La Academia del Cine ha tenido una relación muy poco cariñosa con José Ignacio Wert, ministro de Cultura del primer gobierno de Mariano Rajoy. En 2013, el entonces presidente de la Academia, González Macho, saludó al recién nombrado ministro con durísimas críticas por la subida de IVA para el sector cultural al 21%. En 2014 Wert no acudió a la gala, pero al año siguiente, Pedro Almodóvar le acusó abiertamente de “no estar incluido entre los amigos de la cultura y del cine español”.



Pero volvamos al 2013, y a la que ha sido la gala más politizada de todas, hasta el momento, con ataques tanto al ministro de Educación, como a la política económica del gobierno e incluso a la Casa Real.

Una "graciosilla" Eva Hache nos "deleita con su simpatía":

- "El de la pancarta. Que bajes la pancarta que vas a sacarle un ojo a alguien".

- "Buenas noches, ministro. ¿Qué tal la familia? No es una amenaza", "Le voy a decir solo una cosa: felicidades. ¿No se lo esperaba? Se lo dicen poco últimamente, no me extraña"

- Siguiente objetivo: la Casa Real, por su ausencia en la gala, y aprovechando que la sede donde se celebra la gala se llama príncipe Felipe, ha dicho: "Él va a los partidos de balonmano, con el daño que ha hecho el balonmano a esta familia, y aquí no viene".

Estas son otras frases de la velada:

González Macho: "El cine no pertenece ni a los de la ceja, ni a los del bigote, nos pertenece a todos"

Maribel Verdú: "Dedico el premio a todos aquellos que han perdido sus casas y su esperanza por culpa de un sistema que roba a los pobres para dárselo a los ricos".

Javier Bardem: "En el Sáhara no se puede recortar en salud porque no hay hospitales, ni en educación y cerrar escuelas porque no hay colegios"

José Corbacho: "Le doy las buenas noches al ministro Wert solo al 21 por ciento" (en referencia a la tasa del IVA actual)

"Al premio de mejor actriz revelación también podrían haber optado algunas mujeres como "Ana Mato o alguna Infanta".

Ha habido otras galas, otros presentadores, guiones, diálogos... algunos memorables; otros, "inmemorables". En fin, hace mucho tiempo que la polémica está servida, que estos "personajes" han convertido este espectáculo en pantomina y muchos de ellos no son más que caricaturas. No me parecen mal las reivindicaciones, las protestas, las burlas, los insultos... no me parecen mal si no soy yo quien lo sufraga. Pero esta gente olvida que todo eso sale de nuestros impuestos, y por ahí no paso. No quiero que mi país os dé un puto duro más para que me insultéis. Algunos no sois artistas, sois vividores de la subvención, y además malencarados, malhumorados y maleducados. Que os aguante Rita (la Maestre, por ejemplo).

Unos GILIGOYAS, eso es lo que sois, y eso es lo que son también quienes os aplauden, vitorean y animan a seguir haciendo el primo. Y nosotros también lo somos, porque permitimos que sigáis, año tras año, ofendiendo a media España.


Nota: Ha habido, sin embargo,algún momento digno de mención, como aquel en que José Luis Borau y sus manos blancas contra ETA emocionaron al público de los Goya 1998. La banda se había cobrado hacía poco tiempo la vida de Miguel Ángel Blanco, Alberto Jiménez Becerril y de su mujer. “Nadie, nunca, jamás, en ninguna circunstancia, bajo ninguna creencia o ideología, puede matar a un hombre”, dijo el anciano director de cine, que por aquel entonces estaba al cargo de la Academia. Sus manos levantadas pintadas de blanco, se volvieron en un símbolo de justicia e indignación contra el terrorismo.

ASÍ, SÍ. 



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